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Cuánto se deprecia un auto por año y por kilómetro en Argentina

Publicado el 6 de octubre de 2026

La pregunta más repetida antes de vender es cuánto pierde un auto por año, y la respuesta honesta es que no hay un porcentaje único. En el reporte de ejemplo del sitio, una Chevrolet S10 2014 pierde 8,4% de valor por año; en la tabla por año de un Volkswagen Gol, los saltos entre un año y el siguiente van desde alrededor de 1% hasta alrededor de 10%. Los dos datos salen de publicaciones activas de Mercado Libre, y los dos dicen lo mismo: la depreciación depende del modelo y no se puede tomar de una regla general.

Por qué una regla fija de "X% por año" no funciona

Las reglas del estilo "un auto pierde tanto cada año" suponen una curva igual para todos los modelos. En el mercado argentino no se cumple: una pick-up de uso rural, un utilitario de reparto y un compacto urbano se desvalorizan a ritmos distintos, y el ritmo cambia también con la inflación, la oferta de cero kilómetro y los cambios de generación. Por eso el motor de este sitio no aplica un porcentaje cargado a mano: lo estima, modelo por modelo, a partir de los precios publicados hoy.

Cómo se mide la caída por año

El método es simple de explicar. Para el modelo que consultás se juntan las publicaciones activas de los últimos años, se toma el precio típico (la mediana) de cada año de fabricación y se ve cuánto baja de un año al siguiente. Con esa pendiente, cada aviso se corrige por antigüedad antes de promediar: un auto un año más nuevo que el tuyo se "lleva" al valor que tendría con tu año, para que no infle el resultado. Si la serie no tiene datos suficientes, o da una caída que no tiene sentido (que el auto se revalorice, o que pierda una proporción desmesurada por año), el motor no la usa en vez de forzarla.

También corta la ventana cuando detecta un cambio de generación: si de un año al siguiente el precio salta hacia arriba de forma brusca, eso ya no es depreciación sino otro auto, y los años anteriores quedan afuera del cálculo.

Un ejemplo con números reales: el Gol contra una regla fija

Tomemos el Volkswagen Gol con los precios promedio de las publicaciones activas al 3 de octubre de 2026: el 2022 estaba en $21.363.263 y el 2017 en $16.012.484. Si le aplicás una regla fija de 10% por año al 2022, el 2017 te da $12.614.793. El mercado lo publicaba en $16.012.484: $3.397.691 más, alrededor de 21%. Con la regla fija, quien vende ese Gol se pondría un precio muy por debajo de lo que el mercado publica, y quien compra creería que cualquier aviso está inflado. La caída real tampoco es pareja: hay tramos donde el precio baja cerca de 10% y tramos donde casi no se mueve, alrededor de 1%.

Son importes de esa fecha, que cambian con el mercado, y la regla de 10% es un supuesto para la comparación, no una cifra de nadie. La página del modelo muestra los valores vigentes.

Esos promedios mezclan versiones y kilometrajes distintos, así que son un panorama y no la depreciación pura de un auto puntual. Pero alcanzan para ver por qué un porcentaje único no sirve: la curva real tiene escalones.

Ver la tabla completa por año del Volkswagen Gol

Cómo se mide la caída por kilómetro

El kilometraje se trata aparte y después de corregir por año, para no contar dos veces la misma depreciación (los autos más viejos suelen tener más kilómetros). Con las publicaciones del modelo se calcula cuánto baja el precio por cada kilómetro más. Cuando el modelo no tiene datos suficientes o el kilometraje no muestra una señal clara, el motor usa una caída de referencia chica, medida sobre todos los modelos con muestra suficiente. Y nunca acepta que menos kilómetros valgan menos: si los datos dicen lo contrario, los descarta como ruido.

Además hay un tope: el ajuste por kilometraje de cada publicación tiene un máximo en ambos sentidos. Así, una regresión torcida con pocos avisos no puede distorsionar el resultado.

Lo que el kilometraje no explica

Conviene bajar expectativas: el kilometraje explica menos del precio de lo que se suele creer. Dos autos del mismo modelo y año con kilometraje casi igual pueden diferir bastante en precio, porque pesan el estado, el service, la versión y el apuro de quien vende. Por eso el motor no fuerza una caída por kilómetro más empinada aunque algunos avisos sueltos la sugieran: con pocas publicaciones, eso sería fingir una precisión que los datos no respaldan.

Qué hacer con esto si vas a vender o comprar

Usar un porcentaje de depreciación de un artículo o de un foro para ponerle precio a tu auto es la forma más rápida de equivocarte para un lado o para el otro. Si la decisión ya es en serio, lo que sirve es un número calculado con tu año, tus kilómetros, tu versión y tu provincia contra lo que está publicado esta semana, con la curva propia de ese modelo. Es una estimación estadística, no una tasación presencial ni una oferta de compra, pero sale de tu auto y no de un promedio genérico. Si ya viste el promedio de tu modelo y te quedó la duda de dónde cae tu unidad con sus kilómetros y su versión, ese es el paso que falta.

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Cómo se ve todo junto

El reporte de ejemplo del sitio muestra el método completo sobre una Chevrolet S10 2014 de 100.000 km y 4x2: la depreciación anual detectada, las publicaciones usadas y el precio resultante. Se recalcula cada 6 horas con el mismo motor de un reporte pagado.

Ver el reporte de ejemplo calculado con el motor real

Cómo funciona por dentro un cálculo de este tipo

En resumen

Un auto no pierde un porcentaje fijo por año ni por kilómetro: cada modelo tiene su curva, el kilometraje pesa menos de lo que parece y el estado pesa más de lo que ningún cálculo a distancia puede medir. Cuando necesitás un número para negociar, el que sirve es el que se calcula sobre tu auto puntual y el mercado de hoy.

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